Vinos australianos: cada vez más buenos

941677_communion_3.jpg

Hace quince años, los vinos australianos eran auténticos desconocidos fuera de este país, pero las cosas han cambiado y en la actualidad el panorama es otro. Australia ha logrado hacerse un lugar en el mercado del vino y entre las referencias más destacadas de las modernas e innovadoras formas de elaboración del Nuevo Mundo.

Sin vides autóctonas, la nobleza de los grandes vinos del país proceden de los orígenes de sus cepas importadas del resto del mundo.

Fueron los colonos británicos los primeros en asentarse en el Valle de Barossa a principios del siglo XIX, allí las clases acomodadas inglesas mantenían las costumbres de su estilo de vida europeo, practicaban la caza del zorro, la equitación y, por supuesto, gustaban de la buena mesa y disfrutaban agasajando a sus amistades con los mejores caldos de Burdeos, pero los vinos del Viejo Continente sufrían demasiado en las largas travesías marítimas.

La solución fue elaborar su propio vino, fue así que los ingleses les dejaron a los australianos el mejor legado posible, estas históricas parcelas de vides que aún exisen y jamás conocieron la filoxera y producen hoy vinos sumamente cotizados, precisamente por los sabores que encierran. Ejemplo de ello son los caldos de Everton, Gran Burge, Henschke, Meter Lehmann, Rockford, St. Hallet o The Willows.

El sector vitivinícola australiano ha ganado gran peso y prestigio internacional, hoy es posible encontrar vinos con el sello australiano de calidad, pero aún está lejos de competir en términos de producción mundial.

Entre los objetivos del sector está convertirse en 2025 en líderes del mercado mundial del vino, hay que resaltar que cuentan con numerosas ventajas como por ejemplo la carencia de Denominaciones de Origen al modo europeo, que les permiten adaptarse al mercado con gran rapidez, bajo el único control de sus zonas geográficas. Esta libertad permite que los viticultores australianos mezclar uvas de diferentes zonas del país que producen excelentes resultados.

Los bajos costes de producción y elevados rendimientos de sus viñas así como un innovador uso de la tecnología y del marketing, han posicionado a Australia en países como Reino Unido, donde los vinos australianos disputan a Francia su liderazgo. Además los consumidores de EEUU y Canadá, Alemania y los países nórdicos, prestan cada vez más atención a estos caldos, que están ganando presencia en los mercados asiáticos de China y Japón, Malasia o Tailandia, entre otros países del mundo.

Alguno de los caldos asutralianos de máxima calidad son: Penfolds Grange, un caldo muy demandado que supera los 300 euros por botella, Grange Hermitage, el símbolo de los viñedos de producción continua más antiguos del mundo, Dalwhinnie, muestra de los mejores pinot noir de Los Pyrenees, o los inigualables resultados obtenidos por los premium Rosemount Estate.

Artículos recomendados

Comentarios

1 Comentarios

Pof! El Vino Australiano es basura. Bombas de fruta con demasiado alcohol.

Sáb, 2009-05-30 11:40