Degustación de tequila

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Enviado por: Eliana Colman

Al principio el tequila era una bebida fuerte, muy fuerte, tanto que era difícil beberla sola. En la actualidad el tequila dejó de ser solo alcohol: hoy en día hay mucho trabajo atrás de una botella de tequila, muchos sabores y aromas.

El mercado del tequila ha crecido, y se pueden encontrar muchas variedades, algo ideal para catar y buscar diferentes matices, categorías y calidades.

El tequila sólo puede ser producido en México, en concreto, el estado de Jalisco y según la ley mexicana se llama tequila a aquel que tenga por lo menos el 51 % del espíritu elaborado a partir de azúcares fermentados de la planta de agave azul. Los tequilas 100 % están hechos completamente de la planta de agave azul.

Hay básicamente dos clases de tequila, los 100 % y los elaborados con una parte de agave azul y otra parte de otro fermentado.

A la hora de beber tequila se puede optar por beberlo solo o en un coctel, y la forma en que lo bebamos será la que determine el tipo de tequila.

Para beberlo solo se puede optar por: Casa Dragones, Patrón, El Tesoro de Don Felipe

Para mezclar: Herradura, Cazadores, Tres Generaciones, José Cuervo 1800

Hay diferentes tipos de tequila, el blanco es el que está en su forma más pura, la variedad con el sabor de agave más dulce, ideales para preparar tragos.

El reposado es en que participan las barricas de roble en su elaboración. Es de un color ámbar y su dulzura contrasta con el sabor a madrera.

El tequila añejado es aquel que se deja en barricas de uno a tres años, es de color ámbar oscuro y su sabor es mucho más rico y suave, ya que absorbe más características de la madera.

El tequila añejado por más de tres años entra en la categoría de extra añejo y tiene un tono castaño oscuro y al beberlo se debe hacer de la misma forma que se disfrutaría un cognac.

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